Mostrando entradas con la etiqueta huevo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta huevo. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de abril de 2014

Rosca de Pascuas



Últimamente me pasa que ya casi no puedo comprar ninguna comida hecha. Si bien algunas veces estoy cansada y siento ese impulso de ir a comprar algo ya preparado para comer, al momento de efectivamente hacerlo, no lo hago. Miro lo que estoy por comprar, veo lo que cuesta y me indigno. Es que últimamente en Buenos Aires los precios que se piden por las cosas son altísimos, ridículamente caros.

Mi indignación es aún mayor porque sé cuánto cuesta preparar cada cosa y puedo estimarlo. También sé que cocinar nunca termina significando una tortura para mí y también sé que me animo a cualquier receta. Este recorrido padecí ayer cuando pasé por una panadería cercana a mi casa para comprar pan y vi las roscas de pascuas a la venta. Tristes roscas de pascuas, aplastadas, con dejo artificial y carentes de amor. Pretenciosas rosquitas que cotizaban como si las hubiera horneado un renombrado panadero, cuando claramente no. En ese momento supe que tenía una misión: hornear roscas de pascuas con mucho amor y repletas de sabor.

Luego de googlear varias recetas, tomé lo mejor de varias y armé mi versión logrando unas roscas rebosantes de amor y aroma. Les comparto la recetas y ¡Felices Pascuas!


Ingredientes 
(para hacer 3 roscas de 500g cada una)
Fermento:
300g. de harina 000
250cc. de leche tibia
50g. de levadura fresca o 10g. de levadura seca
1cdta. de azúcar

Masa:
700g. de harina 0000
5g. de sal
150g. de azúcar
50g. de miel
200g. de manteca
4 huevos
2 yemas
ralladura de 1 limón
30cc. de Cognac
1cdta. de esencia de vainilla

Doradura:
1 yema
1cdta. de azúcar
1 pizca de sal
2cdas. de leche

Crema Pastelera:
500cc. de leche 
2 huevos
3 yemas
100g. de azúcar
50g. de almidón de maíz

Procedimiento
Fermento:
Mezclar la harina 000 con la levadura y el azúcar. Agregar la leche tibia e integrar con las manos hasta formar una masa pegajosa. Reservar en un bowl de vidrio cubierto con film para que fermente. Se debe dejar fermentar hasta que duplique su tamaño formando una esponja aireada.

Crema Pastelera:
En una olla pequeña, hervir la leche.
En un bowl batir los huevos, las yemas, el azúcar y el almidón de maíz hasta obtener una mezcla espumosa y homogénea. Agregar la leche hervida de a poco sin dejar de revolver en ningún momento. 


Una vez que se haya agregado toda la leche, volver la mezcla a la olla y cocinar sobre fuego bajo hasta que la mezcla tome una consistencia densa y cremosa. No dejar de revolver nunca para evitar que se formen grumos. Dejar enfriar la crema pastelera en un bowl cubierto con papel manteca en contacto con la crema. De esta manera se evita que se forma una capa seca sobre la crema.


Masa:
Tamizar la harina 0000, sal y azúcar. Disponer en la mesada formando una corona.
En el centro de la corona colocar el fermento, la manteca, la miel, los huevos, las yemas, la ralladura de limón, el cognac y la esencia de vainilla. Lentamente integrar los ingredientes incorporando los secos de los bordes de la corona hacia adentro. Amasar hasta obtener un bollo de masa lisa, suave y homogénea. No agregar harina en la mesada ya que la masa no debería adherirse a la misma. Colocar el bollo en un bowl y cubrir con un repasador húmedo. Dejar reposar hasta que duplique su tamaño.


Una vez leudado, desgasificar el bollo dando pequeños golpes con los puños de las manos. Luego, dividir la masa para formar 3 bollos de 500g y dejar reposar tapados con el repasador húmedo por 10 minutos más.


Estirar cada bollo en rectángulos y luego enrollar. En una placa enmantecada o sobre una plancha de silicona, colocar el rollo de masa uniéndolo en los extremos con huevo. Colocar un cortador de pasta metálico en el centro para mantener la forma del círculo central sin que se cierre. Aplastar la masa levemente con las palmas de las manos. Dejar leudar por otros 30 minutos.


Precalentar el horno a 180°C. 

Mezclar los ingredientes de la doradura con un batidor y pintar la rosca. Decorar con crema pastelera y cocinar durante 35 minutos.


Tips BeeMyChef
Escribí las distintas partes de la receta en el orden que creo que es más conveniente para aprovechar los tiempos. Es importante hacer la crema pastelera al comenzar para que llegue a enfriarse. Esta receta toma tiempo y hay que tener paciencia ya que es clave que la masa leude lo necesario para que no salga una rosca pesada y apelmazada.

Se puede decorar con almendras fileteadas y fruta abrillantada.

Para conservar las roscas, recomiendo dejarlas enfriar bien y luego guardarlas en bolsas de plástico cerradas.

Prepárense para disfrutar de los aromas que van a invadir de punta a punta su casa... Home Sweet Home. :)

domingo, 9 de junio de 2013

Yakimeshi: por fin se me antojó algo distinto

 
No escribo por semanas o publico dos posteos en menos de cuatro días. Sí, la culpa me carcomía el corazón por lo que tuve que dar explicaciones por mi desaparición en mi posteo anterior... pero hoy me desperté pensando en Yakimeshi con camarones. 

Últimamente se me antojaba todo lo que siempre cociné pero el Yakimeshi me planteó un nuevo desafío. Sin levantarme de la cama googleé recetas hasta llegar a tener una idea clara de qué estábamos hablando. Con todo en mi cabeza, le pedí a mi marido que me comprara los ingredientes en el supermercado y rápidamente pudimos disfrutar de una comida diferente. Creo que el Yakimeshi llegó a mi vida para quedarse. Les comparto la receta:


Ingredientes:
1 taza de arroz blanco
200gr. de langostinos limpios y pelados
200gr. de camarones pequeños
2 echalotes
2 dientes de ajo
1 cebolla pequeña
un puñado de ciboulette picado
1 taza de arvejas cocidas
4 huevos
3 cdas. de aceite de girasol
salsa de soja
sal 
pimienta


Procedimiento:
En una cacerola colocar la taza de arroz, un puñado de sal gruesa y cubrir con suficiente agua. Hervir sobre fuego medio hasta que el arroz esté a punto (no blando). Colar y enjuagar con agua fría para cortar el proceso de cocción. Reservar.

Cortar los echalotes y el ajo en rodajas finas. Cortar la cebollar en cuartos y luego en rodajas finas de forma transversal. Reservar

Colocar 2 cucharadas de aceite de girasol en el wok y calentar sobre fuego vivo. Batir los huevos en un bowl y verter en el wok caliente. Cuando la mezcla de huevos comience a cocinarse debajo, romper y mezclar con una espátula. Quitar del wok y reservar. Los huevos deben quedar medio cocidos y bien jugosos.


Colocar el resto del aceite de girasol en el wok, calentar sobre fuego vivo y colocar la cebolla, echalotes y ajo mezclando constantemente. Cocinar por 1 minuto y agregar los camarones y langostinos. Salpimentar. Cocinar 1 minuto más.


Incorporar el arroz, las arvejas y el ciboulette picado. Agregar la salsa de soja a gusto. Ajustar la sal y pimienta. Mezclar con la espátula constantemente. Cocinar 2 minutos y agregar el huevo. Mezclar, cocinar 1 minuto más y servir inmediatamente en bowls individuales.


Tips Bee My Chef:
Los langostinos y los camarones pueden reemplazarse por pechuga de pollo. Para esto, cortar las pechugas en tiras finas y dorar en el wok por separado. No hay que cocinar mucho para evitar que se sequen.

Yo no le agregué, pero queda muy bueno incorporar almendras doradas antes de servir.

La cocina al wok es un cocina rápida que debe comerse en el momento. Por eso, es importante que todos los comensales estén en la mesa al momento de servir. Lo advierto porque en casas con niños, como la mía, ésto suele ser una misión casi imposible.





miércoles, 10 de abril de 2013

Omelette de jamón, muzzarella y ciboulette


El consumo de huevos en casa sale de los estándares normales de cualquier hogar, creo. Es que para mí el huevo es un ingrediente clave que completa cualquier comida. Cuando siento que algo no me va a dar la felicidad que necesito, le sumo huevo y ¡soy feliz! 

Los omelettes son definitivamente una opción con una alta dosis de felicidad instantánea. De esa felicidad que no se hace esperar mucho y que logra dibujarnos una sonrisa amplia desde el primer bocado. Por eso puede ser un antídoto anti-domingo infalible. Este domingo que pasó, preparé omelettes de jamón cocido natural, muzzarella, queso parmesano y ciboulette directo de mi huerta. Compartí las imágenes por Instagram (desde que tengo un teléfono decente, Instagram es una adicción) y al hacerlo, varios amigos me pidieron la receta. ¡Ahí va!

Ingredientes para 1 omelette:
2 huevos
1 cucharada de queso parmesano rallado
1 rodaja de jamón cocido natural
1/2 taza de muzzarella cortada en daditos
ciboulette picado
sal
pimienta 
aceite de girasol


Procedimiento:
En un bowl batir los huevos junto con el queso parmesano, ciboulette, sal y pimienta.

Colocar aceite en una sartén plana de 15cm de diámetro y calentar sobre fuego fuerte. Para saber cuando está lo suficientemente caliente, verter unas gotitas de la mezcla de huevo, si se inflan rápidamente está listo para verter el resto de la mezcla.

Cubrir toda la superficie de la sartén con la mezcla de huevo. Esparcir los daditos de muzzarella en el centro de la superficie a lo largo del diámetro de la sartén. Cubrir con la rodaja de jamón. 

Bajar el fuego a nivel medio y cocinar hasta que esté levemente dorado por debajo. Con la ayuda de dos espátulas de teflón, plegar un lado hacia el centro y luego el lado opuesto armando una forma rectangular. Luego darlo vuelta para que selle sobre la sartén. Retirar y servir.

Tips BeeMyChef:
No dejen que la mezcla de huevo coagule totalmente para evitar que quede seco.

El omelette puede rellenarse con lo que se les ocurra: hongo, espárragos, espinacas, tomates, ajíes.

domingo, 7 de marzo de 2010

El matambre de mi abuela



En todas las familias hay una especialidad “única”, difícil de encontrar en otro lado, nunca vista, inédita, y que en general la prepara una persona especial para ocasiones igualmente especiales.

Este es el caso del matambre que prepara mi abuela, Abi. No se trata del típico matambre relleno con verduras y huevos duros gigantes que se puede comer con “rusa” como entrada en bodegones de Buenos Aires, plato que suele abrir una comilona que terminará con el típico helado “cassata” o “bombón escosés”. No señores, este es un matambre más chic que se puede comer caliente o frío cortado en finas rodajas acompañado con una rica ensalada caprese, por ejemplo.
Este plato especial suele apersonarse en las mesas de navidad, fin de año o en cumpleaños especiales. La navidad pasada tuve que tomar la posta de mi abuela y prepararlo para el almuerzo del 25 de diciembre ya que su autora pasó navidad en Uruguay. Mi tío no concibe un almuerzo navideño sin el matambre de su mamá, por lo que me arremangué y, con todo mi amor, cumplí con la tradición familiar, siempre importante.
¿Cómo prepararlo?
Ingredientes
Matambre de ternera de 1 kg
1 cebolla
6 huevos
4 cdas de perejil picado
5 cdas de queso parmesano
6 fetas de jamón cocido natural
1 cda de harina
50gr de manteca
Leche
Sal
Pimienta

Preparación:
El matambre tiene un lado que es magro y un revés con grasa. Desgrasar bien el matambre retirando los pedazos de grasa adheridos con un cuchillo filoso. Frotar el lado magro con media cebolla para que tome gusto y salpimentar la carne levemente.
Batir con un batidor de alambre en un bowl los huevos, con un poco de sal y pimienta, la harina, el queso parmesano y el perejil picado, agregar media taza de leche.  En una sartén con aceite y manteca, volcar la mezcla y cocinar a punto  “baboso”, no deben secarse los huevos pero sí tomar una consistencia que permita esparcirlo en el matambre.
Sobre el lado del matambre donde frotamos la cebolla, volcar la mezcla de huevos y esparcirla cubriendo las ¾ partes del matambre. Cubrir la mezcla con las fetas de jamón.
Enrollar el matambre comenzando por el extremo que tiene relleno hacia el lado que no tiene. Hacer presión pero no demasiada para que no se escape la mezcla.
Una vez enrollado, hay que coser la carne en sus extremos y longitud con una aguja gruesa e hilo de cocer.
Una vez cosido, se ata con hilo “chanchero” tal como se atan las carnes al horno. Tratar de atarlo de forma prolija con intervalos parejos.
Untar el matambre en aceite y envolverlo en papel de aluminio.
Cocinar el matambre en el horno a 200°C durante 2 horas.
Dejar el matambre envuelto en el horno apagado para que repose. Si se quiere servir frío, guardarlo sin desenvolverlo en la heladera y quitarlo 1 hora antes de servirlo para que se atempere.

Tips Bee My Chef:
Coser el matambre con aguja e hilo es un trabajo un poco “incómodo” pero puede hacerse rápido si nos ayudamos con un trapo para agarrar la aguja evitando que se nos patine.
Cuando metan el matambre al horno asegúrense que el doblez del papel de aluminio quede hacia arriba para que no pierda líquido al cocinarse.
Esta receta parece complicada pero no lo es tanto, es más bien “laboriosa” pero nos permitirá disfrutar de un matambre muy especial.