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viernes, 1 de mayo de 2015

Volviendo... aunque nunca me fui.


Empezó 2015 y ya estamos casi a la mitad. Los meses se me pasaron volando y no tuve oportunidad de frenar y dedicarle tiempo a mi pequeño espacio en el mundo de la cocina, mi querido blog, mi BeeMyChef.

No escribí, es cierto. Pero nunca abandoné la cocina. Nunca dejé de encontrar el momento para entregarme a preparar alguna receta improvisada o alguna más elaborada. También estuve viajando y probando cosas nuevas, sabores que me hicieron volar más lejos.

Y acá estoy de vuelta. Mi propósito, el mismo desde que comencé a escribir en 2009: transmitir lo que la cocina me hace sentir, invitar a más personas a probar cocinar para dar amor, del de verdad.

Uno de los primeros experimentos que hice este año fue en el campo, un día después del cumplaños de Marcos, mi hijo mayor. Había preparado un bizcochuelo básico con dulce de leche para festejar pero, como estábamos sólo nosotros, después de un par de días aún sobraba bizcochuelo. No soy de las que tiren comida por lo que al ver que el bizcochuelo ya no tenía adeptos, opté por transformarlo en un exquisito budín de pan. ¿Resultado? No quedó ni una miga. Espectacular.


Ingredientes
500gr de bizcochuelo de vainilla (puede estar relleno con dulce de leche)
1 litro de leche tibia
Ralladura de un limón
6 huevos
200gr de azúcar

Caramelo
1 taza de azúcar

Procedimiento
Romper el bizcochuelo en trozos pequeños con las manos y colocarlo en un bowl. Verter la leche en el bowl y mezclar con una cuchara de madera. Dejar descansar durante 1 hora.
Colocar 1 taza de azúcar en una flanera de metal de 30cm de diámetro. Colocar la flanera sobre el fuego de la hornalla y calentar el azúcar hasta que la misma se transforme en caramelo. Con mucho cuidado, girar el molde para que los lados y el centro se cubran de caramelo. Una vez cubierto el interior, retirar del fuego y reservar.

En otro bowl colocar los huevos y el azúcar. Batir hasta conseguir una textura espumosa. Agregar la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Mezclar.
Mezclar la leche con el bizcochuelo para integrar. Agregar la mezcla de huevo y batir nuevamente.

Verter la mezcla final en la flanera. Colocar el budín a baño maría en horno a temperatura moderada durante 1 hora. 

Retirar del horno, y dejar enfriar al menos 2 horas antes de desmoldarlo.

Tips BeeMyChef
El budín de pan tradicional se hace con pan e molde sin corteza. Se puede reemplazar los 500gr de bizcochuelo por 500gr de pan de molde.

Se puede incorporar pasas de uva remojadas en ron. En general los chicos prefieren sin, por eso esta versión no las incluye. :)

Para servirlo, en Argentina solemos acompañarlo con una cucharada de dulce de leche. Empalagoso pero espectacular.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Selva Negra


Nono era mi abuelo paterno y un gran amigo para mí. Fue el primero en enseñarme el valor del dinero. Todos los domingos nos llevaba a mi hermana y a mí al kiosko a comprar U$1 de caramelos, “tienen U$1 para gastar en lo que quieran así siempre van a poder comprar la misma cantidad de caramelos o más”, nos explicaba. Tal es así que esa ha sido mi forma de ahorro desde entonces.

Tenía muchas cosas que nunca voy a olvidar… Por ejemplo, era un experto seleccionador de naranjas de ombligo que pelaba con muchísima dedicación quitándoles hasta el último rastro de ollejo que tenían. Me encantaba robarle gajos una vez que terminaba de pelarlos. Siempre se enojaba, pero sé que en el fondo le encantaba compartir naranjas con sus nietas.

Era bastante quisquilloso con la comida, ante la duda le preguntaba a mi abuela si lo que estaba por probar le gustaba, o no. Si hubiera sabido las veces que mi abuela lo engañaba para que comiera cualquier cosa... Una vez lo convenció que el pulpo que estaba por comer era “papa a la cucharita”. Se lo comió todo, todo.
Otra persona en la que mi abuelo confiaba ciegamente a la hora de comer era mi mamá, y entre todas las cosas que le gustaban de su cocina, la torta Selva Negra era sin dudas su preferida. En los últimos días pensé muchas veces en mi abuelo y eso me llevó a querer hacer esta torta para homenajearlo… les comparto la receta, entonces.

Ingredientes:

Bizcochuelo:
6 yemas
6 claras
100gr. chocolate rallado
3 cdas. harina leudante
6 cdas. azúcar
Esencia de vainilla
Cognac
Pizca de sal

Para el relleno:
Ganache de chocolate:
250cc. crema de leche
150gr. chocolate rallado
3 cdas. de azúcar impalpable

Relleno de frutillas:
100cc. crema de leche
1 cda. azúcar
200gr. frutillas maduras
1 cda. de azúcar
Procedimiento:

Para el bizcochuelo, enmantecar y enharinar un molde de torta de 20cm. de diámetro y calentar el horno a 160°C.

Batir las claras con la piza de sal y el azúcar a punto nieve.

A parte batir levemente las yemas con el cognac y la esencia de vainilla. En otro bowl mezclar la harina leudante con el chocolate rallado.

Utilizando un batidor de alambre y en movimientos envolventes, incorporar a las claras batidas a nieve de forma alternada, la mezcla de yemas y la de harina y chocolate.

Cocinar a 160°C durante 45min o hasta que los lados del bizcochuelo se hayan despegado de las paredes del molde.

Ganache: hervir la crema e incorporar el azúcar impalpable junto con el chocolate rallado. Revolver hasta que quede una crema de chocolate lisa y homogénea. Dejar fuera de la heladera para que se atempere.

Relleno de frutillas: cortar las frutillas en rodajas finas y reservarlas en un bowl con azúcar dentro de la heladera para que se maceren durante 1 hora. Batir la crema de leche con el azúcar hasta obtener una crema chantilly.

Armado de la torta:
Una vez que el bizcochuelo está frío, hacer 2 cortes generando 3 rodajas. Una capa se rellena con ¾ de la ganache de chocolate, la segunda capa se cubre con crema chantilly y encima se esparcen las frutillas previamente maceradas. Cubrir la torta con el resto de la ganache y llevar la torta a la heladera.
Terminar la decoración con unos copos de crema chantilly coronando frutillas enteras.
Tips Bee My Chef:

Para saber el punto justo de las claras a nieve, una forma de comprobarlo es dar vuelta el bowl del batido: si las claras se mantienen en su lugar y no caen, está listo. ¡Por las dudas no prueben dar vuelta el bowl encima de sus cabezas!

La ganache es fácil de hacer pero no debe enfriarse demasiado para evitar que se solidifique. Esparcirla como relleno cuando aún esté líquida y cubrir la torta con la misma también para que fluya naturalmente. Si se llega a solidificar, volver a derretirla a baño maría.

Esta torta queda más rica si la hacemos de un día para el otro.