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domingo, 24 de junio de 2012

Lomo con salsa de arándanos y colchón de hongos


Por primera vez en mi vida, voy a cocinar en público. Familia Perel me ha invitado a formar parte de su presentación en la Exposición Caminos y Sabores que se realizará en Buenos Aires en el mes de julio. Estaré cocinando allí el 6 de julio a las 16:30hs y el 7 de julio a las 14:30hs.

Para este evento preparé varias recetas saludables y livianas usando sus productos de La Cocina del Vino que han resultado súper prácticos y exquisitos. Presentaremos, también, la línea de alimentos sanos y light gourmet del Dr. A. Cormillot By Familia Perel.Uno de los platos que presentaré será este lomo fácil y sabroso para que lo puedan preparar en cualquier momento y, como dice Frida, transformar "lo cotidiano en una celebración".



Ingredientes (para 4 comensales)
4 medallones de lomo de 1,5cm de espesor
250gr de champignones
250gr de hongos portobello
3 echalotes
2 dientes de ajo
Perejil
Aderezo de arándanos del Dr. A. Cormillot by Familia Perel
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra

Procedimiento
Salpimentar los medallones de lomo. Untar una sartén con aceite de oliva y calentar sobre la hornalla a fuego alto. Cuando esté caliente la sartén, sellar los medallones de lomo por todos sus lados logrando un leve dorado.

Bajar la llama de la hornalla a fuego medio y rociar los medallones con el aderezo de arándanos. Con una pinza, girar cada medallón para que se impregne en la salsa de arándanos. Cocinar con la sartén destapada hasta que la salsa de arándanos se haya reducido. El punto del lomo debe ser jugoso.

Filetear los champignones y los hongos portobello en rodajas de 0,5cm de espesor. Cortar los echalotes y el ajo en rodajas finas. Sartenear con el Dip Patagónico.

Untar una sartén con aceite de oliva y calentar sobre la hornalla a fuego alto. Rehogar los echalotes y el ajo hasta que estén levemente dorados y agregar los hongos. Cocinar 5 minutos. Los hongos no deben ablandarse del todo, deben quedar con una consistencia firme. Salpimentar y espolvorear perejil picado.

En cada plato armar un colchón con los hongos y colocar el medallón de lomo encima rociado con el fondo de cocción de arándanos. Espolvorear más perejil y servir.

martes, 6 de diciembre de 2011

El picnic de las blogueras


Siempre me animé a situaciones por lo menos "raras", situaciones a las que otras personas reaccionan con un franco "¡Estás loca!" o un simple "¡Qué fiaca!". Arrancando con mis andanzas de azafata, pasando por vacaciones sola en el Club Med compartiendo cuarto con un pibe que no conocía, hasta conocer a mi marido por ICQ. Creo que claramente, confío en las personas. 

Desde que escribo mi blog, he tenido la posibilidad de experimentar cosas nuevas, aprender, compartir, y  conocer personas maravillosas. De eso se trata este post: el primer picnic de blogueras de cocina o "gastroblogueras", como lo bautizó Juliana de Horneando Algo, responsable de la organización del encuentro.



Y así fue, de a una fuimos apareciendo en el lugar indicado: el monumento que mira al Museo de Bellas Artes. Esa es la Plaza Francia y no la de los puestitos que según Google Maps es la Plaza Copérnico.



Como siempre, llegué primera. Escaneé los alrededores con mi mirada descartando unas chicas que comían bizcochos Don Satur, otras que sólo tomaban mate, y un tercer grupo que ni mate tenían. Me senté a la sombra a esperar... fue fácil identificar a cada una por sus tremendas bolsas y tuppers acompañados por caras que decían "soy gastrobloguera, ¿y vos?".


Fuimos ocho finalmente y cada una compartió las exquisiteces que había preparado para la ocasión:

Scons de queso, hechos por Juliana.
Muffins de banana y chocolate, por Sheila quien se encargó de aclarar que ella en realidad no cocinaba sino que escribe sobre lugares con cosas ricas.
Cuadrados de cerezas y mandarina, por Inés.
Brownies con confites navideños, por Erika que también nos regaló unas galletitas decoradas riquísimas.
Galletitas decoradas, que Amanda tuvo que comprar dado que está viviendo en un hotel antes de volver en un par de meses a su Sao Paulo natal.
Cupcakes de zanahoria y cream cheese frosting, by Allie quien llegó a Buenos Aires desde Chicago hace seis años y decidió quedarse.
Muffins de zanahoria, pasas y castañas, por Agustina.
Muffins de zarzamoras y chocolate blanco que hice yo, basados en una receta de mi blog.

La tarde de picnic que compartimos fue super divertida. De esas cosas que te hacen sentir que sí, hay personas buenas y lindas en este mundo. Definitivamente, vale la pena estar vivo.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Las mujeres a la cocina.

Soy una mujer moderna que propone que las mujeres vuelvan a la cocina.

Siempre me gustó cocinar. ¿Será porque soy hija de “idishe mame” y “padre tano mangia fideos”? Seguramente eso haya ayudado. De todas formas yo soy la típica mujer moderna que puede hacer muchas cosas a la vez inclusive COCINAR y encima DISFRUTARLO!

Me despierto 6.30 de la mañana y además de dedicar el tiempo que toda mujer debe dedicar a su producción, tengo un hijo de 4 años que necesita mi asistencia para salir del pijama del hombre araña y ponerse el uniforme del jardín mientras toma su leche y mira dibujitos al mismo tiempo que intenta agarrar dos galletitas de chocolate y el autito de Mc Queen. Salgo de mi casa como un rayo, manejo 1 hora y media hasta microcentro, trabajo 9 horas y vuelvo a mi casa a las 19.30, luego de haber manejado entre embotellamientos por demás fantásticos, esquivando una selva de autos que se pegotean por ganar unos metros.

Llego entonces a mi casa… Luisa trabaja en casa, me mira al entrar en la cocina y estoy segura que piensa “con qué cosa rara saldrá la señora hoy?”. Y sí, yo no soy de esas que se arreglan mezclando una lata de choclo con una de atún. A mí me gusta comer bien, a mí me gusta cocinar y ver como las personas que prueban lo que cocino, disfrutan.

Cómo les brillan los ojos cuando sienten ese “olorcito” a casero, cómo se sonríen al destapar una olla y sorprenderse con la explosión de colores, aromas y sensaciones que salen de ella. Es que la cocina es eso, una experiencia SUPER sensorial, donde todos los sentidos son protagonistas. La mezcla de aromas, sabores y colores, me inspiran para inventar distintas recetas buscando nuevas experiencias. Improvisar me divierte, abrir la puerta de la heladera e inventar platos con lo que haya, me fascina.


Quizás se conjugue con mis orígenes el hecho de que soy diseñadora gráfica y para mí la estética y el color son básicos para que algo me atraiga. Siempre recuerdo cómo no podía entender cuando mi marido, en época de novios, traía a la mesa de alguna parrilla con salad bar, ensaladas monocromáticas que no sabían a nada. “A esa ensalada le falta color!” le decía siempre. Hoy cada vez que tiene que armar una ensalada, me pregunta qué color le falta!

Creo fervientemente que la cocina nos ayuda a relajarnos y desconectarnos del mundo loco en que vivimos estos días. Creo con toda convicción que la cocina debe ocupar un lugar muy importante en nuestras familias. Creo con todo mi corazón que cocinar para las personas que queremos, es una demostración imbatible de cariño.

Digo también que la cocina nos conecta, es un legado que nos une y nos recuerda constantemente “de donde venimos”…

Me había ido a vivir sola contra el deseo de mis padres… tenía jóvenes 19 años cuando me mudé a Palermo con una amiga. La primera noche que estuvimos solas en el departamento cociné un puchero de esos que tienen de todo y que logran invadir toda la casa con “olorcito a abuela” que entibia el corazón… Justo antes de sentarnos a comer, suena el teléfono. Era mi mamá para saber cómo estaba y qué iba a comer en mi primera noche. “Puchero”, le contesté… del otro lado se oyó un llanto y un ahogado “Yo también hice puchero”. ¡Y las dos nos pusimos a llorar! Es que la cocina nos ayuda a revivir momentos remotos.


Las mujeres de hoy en día podemos hacer millones de cosas a la vez. Estar en varios lugares al mismo tiempo, ocuparnos de las tareas más disímiles y aparentemente incompatibles.

¿Por qué no vamos a poder COCINAR?

Propongo una mujer moderna que no solamente pueda desarrollar una exitosa carrera profesional procurando que nada falte a sus hijos y que la casa funcione, sino que también disfrute de cocinar, tarea quizás olvidada o atada a la imagen de la ama de casa del ´50 que usaba batón, ruleros y delantal.

¡Propongo un real acercamiento de los tacos, el maquillaje, los escotes y las polleras a la cocina!

Propongo completar ese perfil de mujer efectiva y productiva sumándole la pasión por cocinar, por llegar al corazón de las personas que quiere, por qué no, desde el estómago.

Mujeres modernas, vuelvan a la cocina.