domingo, 25 de julio de 2010

Budín de champignones y cebollas coloradas

Cuando a los 7 meses de Simón, la pediatra me dijo que el bebé podía comer cualquier cosa, me lo tomé muy en serio. “Basta de papillas monocromáticas, insípidas y aburridas, Simón”, le dije. “Bienvenido al mundo de los gloriosos sabores y texturas. Ya estás listo para comer de verdad”, lo entusiasmé.

A partir de ese momento, Simón come como un señor. Desde arroz con mariscos, brócoli y cordero, hasta champignones, cheese cake y filete de brótola. El niño se sienta en su sillita y no para de saltar con entusiasmo ante la posibilidad de saborear un nuevo manjar. Es muy gracioso verlo chasquear los labios y hacer sonidos de “mmmmm” mientras come.

Una de las primeras incursiones culinarias de Simón, fueron los budines. Son ideales para los bebés dado que son suaves y blanditos y podemos hacerlos combinando los más diversos ingredientes. El budín preferido de Simón es el de champignones y cebollas coloradas… y bueno, salió gourmet.

Ingredientes:
200gr. champignones fileteados
2 cebollas coloradas cortadas en pedacitos (no picadas)
1 cebolla de verdeo
1 diente de ajo
100gr. crema de leche
100gr. de queso parmesano rallado
1 cucharada de pan rallado
3 huevos
Sal
Pimienta
Nuez moscada

Procedimiento:
En una sartén profunda saltar las cebollas y el ajo en aceite de oliva, hasta que las cebollas estén tiernas sin dorar. Luego incorporar los champignones y cocinar a fuego mediano durante 5 min.

Apagar el fuego. Agregar la crema de leche, queso parmesano, pan rallado, los huevos y revolver. Agregar sal, pimienta y nuez moscada a gusto.

Cubrir el fondo y los lados de un savarín de 30cm. de largo por 10cm. de ancho con aceite en spray. Verter la mezcla en el molde y cocinar a 240°C por 25 min.

Tips Bee My Chef:
Tuve muchos accidentes al desmoldar budines  durante varios años pero descubrí la clave para obtener budines hermosos y dorados: una vez que retiran el budín del horno, déjenlo en el molde unos 10min antes de desmoldar. Luego pasen un cuchillo con punta por los lados y con un movimiento cargado de decisión, den vuelta el molde sobre una bandeja. ¡Quedará divino!

A este budín se le puede agregar jamón o panceta ahumada picada. Si quieren pueden combinar otros vegetales en el budín: espinacas y echalotes, brócoli (licuando la mezcla antes de verterla en el molde), calabaza en puré con cebollas de verdeo, etc. Los ingredientes que debemos mantener siempre son la crema, el queso parmesano, pan rallado y huevos.

Suelo acompañar el budín con arroz blanco. Es muy nutritivo y muy liviano para comer a la noche.

sábado, 17 de julio de 2010

El Cheese Cake de mi mamá



Si mi papá se caracteriza por la exquisita elaboración de suculentos platos salados, mi mamá siempre fue una experta repostera.

La repostería requiere un trabajo muy preciso dado que las proporciones deben ser sumamente exactas para obtener un resultado exitoso. Mamá es ingeniera química y como tal, está mandada a hacer para este tipo de tareas: desde tejer sweaters en puntos complejísimos con trenzas y demás complejidades, hasta bordar en punto “smok” vestidos que nos cosía a mi hermana y a mí, pasando por la plantación del pasto de todo el jardín con pequeños gajitos, mi mamá es una fanática de la tarea precisa. Siempre tiene los mil y un elementos de cocina, las mil y una bolsitas, films y derivados, cuchillos de todos los tamaños, fuentes de todas las formas y colores, aparatos que permiten realizar la más amplia variedad de tareas y hasta repasadores de las telas más finas que “atesora” para momentos importantes.

Entre las tortas clásicas de mi mamá se encuentra este cheese cake que, a diferencia del americano, se cocina. Tiene muchos ingredientes pero no es difícil de hacer, sólo debemos calcular bien las proporciones y mezclar los ingredientes en el orden y de la forma en que lo hace “mi mamá”.  ¡Que lo disfruten!

Ingredientes:
Masa:
125g. harina
50g. manteca
50g. azúcar
1 yema
1 cda. polvo Royal
1 cda. cognac o whisky
1 cda. leche
50g. pasas de uva

Relleno:
5 yemas
120g. azúcar
750g. queso crema
80g. almidón de maíz (Maizena)
Ralladura de 1 limón
1 cdta. de polvo Royal
20g. azúcar impalpable
5 claras
60g. de azúcar

Preparación:

Masa: Unir todos los ingredientes hasta obtener una masa suave y homogénea. Reservar envuelta en un film en la heladera por 30min.
Estirar la masa y cubrir con ella el fondo de un molde de 20cm. de diámetro, enmantecado y enharinado. Esparcir sobre la masa las pasas de uva.

Relleno:
Precalentar el horno a 200°C.
Batir las yemas con los 120g. de azúcar hasta lograr una mezcla espumosa.
Luego incorporar a esta mezcla el queso crema, almidón de maíz, ralladura de limón, polvo Royal y azúcar impalpable. Mezclar todos los ingredientes utilizando un batidor de alambre, de forma envolvente, hasta que no queden grumos.
En un cuenco a parte, batir las claras con los 60g. de azúcar a punto nieve. Incorporar el batido a la mezcla anterior nuevamente con batidor de alambre y en movimientos envolventes.
Verter la mezcla final al molde y llevar a horno medio (200°C) durante una hora. Luego de este tiempo, apagar el horno y mantener la torta dentro del mismo por 30min. más.

Tips Bee My Chef:
Se puede mezclar ralladura de naranja con la de limón otorgándole un sabor mucho más rico y atractivo.

Las pasas de uva quedan muy bien si previamente se las remoja en cognac o whisky.

Conviene utilizar un molde de torta que tenga el lateral desmontable para liberar los bordes de la torta en cuanto se la retira del horno. Para desmoldarla totalmente, conviene que la torta ya esté fría.