martes, 12 de marzo de 2013

Salsa de tomate corre por mis venas


Debe ser por influencia de mis ascendientes italianos que en casa consumimos decenas de latas de tomate, litros de aceite de oliva extra virgen, y kilos de queso parmesano. Seguramente sea por eso. Sí, no cabe la menor duda.

Pero la fanática de la pizza resultó ser mi mamá judía de raíces rumanas. En su búsqueda de la pizza perfecta, llegó a la conclusión que el secreto de la buena pizza (o por lo menos de la pizza que a ella le gusta) está en la salsa. Investigó, experimentó, probó y finalmente logró la salsa que buscaba. Me pasó la receta y la adopté para siempre, no solamente para pizzas, para pasta también. Muy simple y con un sabor y aroma espectaculares.

Ingredientes (para 6 pizzas o 500gr de pasta)

2 latas de tomates perita al natural (480gr.)
1 diente de ajo
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
1 cdta. de azúcar

Procedimiento

Cortar los tomates en trocitos pequeños y colocarlos junto con el líquido de la lata en una olla pequeña.
Agregar el ajo rallado fino junto con los demás ingredientes. Todo en crudo. Mezclar.


Colocar la olla sobre fuego bajo y dejar que se cocine lentamente durante 90min revolviendo de vez en cuando con una cuchara de madera. La salsa se reducirá y su color se tornará más intenso. Listo. 


Tips Bee My Chef

La olla que utilicen debe tener doble fondo para evitar que se queme la salsa. Yo utilizo una ollita Essen que funciona de maravillas.

Si tienen pasador de verduras, pueden pasar los tomates en crudo para quitar las semillitas antes de cocinar en la olla. Si no lo tienen y no quieren que queden trozos de tomates enteros, pueden pisarlos con un pisa puré una vez cocida la salsa.

Es muy simple la receta, pero las recetas simples suelen ser esas que adoptamos para siempre, ¿no?


lunes, 11 de febrero de 2013

Lemon pie de campo


Vine al campo con la balanza, la batidora y la espátula de goma, lista para descansar 10 días con mi familia y cocinar cosas ricas. ¡Nada me hizo suponer que no iba a contar con un palo de amasar! Habrase visto una cocina de campo sin palo de amasar... ¡impensado!

Descubrí tan imprevisible ausencia el segundo día de campo, cuando me dispuse a hacer una tarta de choclo para lo que amasé una masa casera con manteca. Claramente amasar con una botella de vino no fue lo ideal y terminé estirándola con los dedos en el molde. La tarta salió exquisita pero yo no estaba feliz con el grosor de la masa. A mí me gusta la masa finita.

El campo es ideal para encarar ese tipo de misiones para las que en casa mi marido se resistiría, por lo que al proponerle que fabricara un palo de amasar aceptó rápidamente. Junto con mi forzudo cuñado, trabajaron horas hasta que lograron un palo de amasar perfecto fabricado con un caño de agua al que lijaron hasta quitarle toda la pintura exterior. Previo lavarlo meticulosamente, lo estrené.


La primera producción fueron dos tartas nuevas: una de acelgas de la huerta de un campo aledaño, otra de jamón, queso y ciboulette. De ellas no quedaron rastros, ni registro alguno.

La segunda producción fue un lemon pie que llevamos a la casa de unos amigos cordobeses que hornearon pizzas caseras en un horno de barro increíble.


Como no tenía los ingredientes para hacer el lemon pie que preparo siempre, improvisé con una lata de leche condensada que había traído de Buenos Aires para hacer algún flan. Por suerte salió riquísimo y todos los comensales quedaron muy contentos. Les comparto esta versión campestre:


Ingredientes

Masa:
250g. harina
100g. manteca
100g. azúcar
2 yema
2 cda. polvo Royal
4 cdas. leche
Ralladura de 1 limón

Relleno:
397gr. de leche condensada (1 lata)
125ml. de jugo de limón
3 yemas

Merengue:

4 claras
¼ tza. de azúcar
1 tza. de azúcar
½ tza. de agua
1 cda. de azúcar impalpable


Procedimiento

Masa:
Unir todos los ingredientes hasta obtener una masa suave y homogénea. Reservar envuelta en un film en la heladera por 30min.

Estirar la masa y cubrir con ella el fondo de una tartera desmontable de 25cm. de diámetro, enmantecada y enharinada. Pinchar el fondo y cocinar durante 10 minutos en horno medio (180°C). Reservar.

Relleno:
En un bowl, mezclar la leche condensada con el jugo de limón y las yemas de huevo.

Verter la mezcla en la tarta previamente cocida y llevar nuevamente al horno (180°C) durante 10 minutos más. Reservar.

Merengue:

En un bowl poner las 4 claras y ¼ tza. de azúcar. Reservar sin batir.

En una olla chica pero con boca amplia incluir 1 tza. de azúcar y el agua. Llevar a punto de ebullición sin revolver JAMÁS.

Una vez que hierve y se funde el azúcar, se comienzan a batir las claras a nieve.

El almíbar continuará elevando su temperatura una vez que pasa el punto de ebullición. En ese momento, mientras se continúan batiendo las claras, comienza el trabajo paciente del punto bolita. Para detectarlo se debe introducir las puntas de un tenedor en el almíbar y luego dejar gotear el mismo sobre el mármol o una superficie fría. El punto exacto estará cuando las gotitas de almíbar formen bolitas que no se deformen ni aplasten al tocar el mármol.

Una vez alcanzado el punto bolita, se debe introducir el almíbar en las claras batidas a nieve. Incorporarlo en forma de hilo cerca de las paletas para que el calor se distribuya de forma pareja. Se debe continuar batiendo hasta que el merengue esté a temperatura ambiente.

Al batido final, incorporar 1 cda. de azúcar impalpable para mantener el merengue más firme y protegerlo de la humedad ambiente.

Armado:
Cubrir la tarta con el merengue y llevar a la heladera hasta servir.