domingo, 25 de abril de 2010

Costillitas de cordero al horno con puré de papas

Las costillitas de cordero nos permiten sacar el cavernícola que todos tenemos dentro. Lejos quedarán nuestros prejuicios y mandatos de educación en la mesa cuando nos enfrentemos cara a cara con este suculento plato. ¿Por qué lo digo? Es que para saborearlas en todo su esplendor, tenemos que valernos de nuestras manitas y dientes pudiendo así llegar a cada uno de los recovecos de este manjar.

La posibilidad de comer con las manos hace que este plato sea muy popular entre los chicos. No hay nada más divertido que comer a lo chancho, ¿o no? En esta receta les cuento cómo preparar las costillitas acompañándolas con un delicioso puré de papas y cebollitas… ¡IDEAL PARA COMBATIR EL FRIO!

Ingredientes:

Para las costillitas:
1 kg. de costillar de cordero
2 cebollas cortadas en cuartos
2 cdas. de perejil picado
1 diente de ajo picado
Sal
Pimienta

Para el puré de papas:
5 papas medianas
1 cda. de manteca
½ tza. de leche
1 huevo
2 cdas. de queso parmesano rallado
Nuez moscada
Sal
Pimienta

Preparación:

Costillitas de cordero:

1. Untar el costillar de cordero con perejil y ajo picados, sal y pimienta. Colocar el costillar en una asadera.
2. Agregar las cebollas peladas y cortadas en cuartos, salpimentarlas y rociarlas con un poco de aceite.
3. Cocinar en horno máximo durante 45 min.

Puré de papas:

1. Pelar y hervir las papas hasta que estén bien blanditas. Pisarlas con el pisa puré.
2. Agregar la manteca y mezclar hasta que se haya fundido con las papas. Agregar el huevo y mezclar enérgicamente. Sumar al puré el queso parmesano y la leche, nuez moscada, sal y pimienta. Mezclar todo.


Tips Bee My Chef:

Incorporar ½ tza. de agua a la asadera del cordero para evitar que se queme el contenido.

El cordero no se debe dejar secar demasiado en el horno. Su punto justo es cuando la carne se encuentra levemente rosada.

La carne entre los huesos planos y largos de las costillitas es riquísima. Para acceder a ella, tienen que tomar los extremos de los huesos y separarlos tirando de ellos. No se inhiban, ¡a roer!

Tengan a mano buenas servilletas cuando coman las costillitas… las de papel, ¡NO FUNCIONAN!

domingo, 18 de abril de 2010

Mejillones a la Provenzal. Animate. ¡Salí del cascarón!


Hay comidas que tienen mucha prensa y que están posicionadas como manjares dificilísimos de preparar. Entre estos imposibles manjares están los “mejillones a la provenzal”. Suenan pretenciosos, lujosos, complicados, hasta excéntricos pero NO, son más simples de lo que se imaginan y ¡súper baratos!

Marcos, mi hijo de 5 años, ama comer “los bichitos de las cascaritas”. Los probó por primera vez hace un mes y a partir de ese momento, cada vez que pregunto qué quieren comer, él me pide los bichitos mientras que con sus manos hace el gesto de abrir los caparazones. Todo un personaje…
¿Qué necesitamos para preparar este plato? Mejillones, vino blanco, aceite de oliva, ajo y perejil. NADA MÁS.

Va la receta, amigos…

Ingredientes:

1 kg. de mejillones en sus conchas (con perdón de la sala)
1 vaso de vino blanco Sauvignon Blanc
3 cdas. de aceite de oliva
2 cdas. de perejil picado
1 diente de ajo picado

Preparación:

1. Lo más trabajoso es lavar los mejillones: frotar cada uno para quitarle la suciedad y callos que tienen pegados, retirar las algas que pudieran estar adheridas al mejillón.

2. Poner los mejillones en una olla y rociarlos con el vino, el aceite de oliva, ajo picado y perejil picado. Revolver.

3. Poner la olla tapada sobre una hornalla al máximo y cocinar por 8 a 10min. Revolver los mejillones con una cuchara de madera, cada tanto.

4. Con una espumadera, retirar los mejillones a medida que se hayan abierto y servirlos sobre una fuente. Los mejillones que no se abran deben descartarse.

5. BON APETIT!

Tips Bee My Chef:

Quiten el centro del diente de ajo antes de picarlo para evitar repetirlo.

No agreguen sal a la preparación dado que los mejillones son de por sí salados.

Les recomiendo poner un recipiente en la mesa donde los comensales puedan descartar los restos de los mejillones… ¡comerlos es bastante chancho!

Aprendan a comer los mejillones con estilo de la mano de mi hijo Marcos, haciendo click aquí.