sábado, 8 de abril de 2017

Galletitas de banana, almendras y avena


La vida se presenta con cambios siempre. Por momentos son cambios más evidentes, quizás hasta más necesarios. Se presentan de repente, o quizás sean fruto de un proceso largo que internamente transitamos. ¿Será que estoy cumpliendo 40 años este año? ¿Quizás sea que la rutina me aburre? No sé muy bien, pero a pesar de haber encarado una mudanza en 2016 que implicó un cambio radical en nuestro estilo y ritmo de vida, terminé el año con ansias de seguir cambiando. El foco: conectar con lo que me llenaba el alma, encontrar proyectos y desafíos que me permitieran sentirme viva, elegir de manera consciente lo que quiero priorizando ante todo a mi familia. Entonces dejé la agencia de comunicación que ayudé a fundar hace 6 años y de la que fui socia. Y elegí seguir sola, con la libertad de sumarme a lo que me hiciera vibrar. Porque todos nos vamos a morir, esa es una certeza; hace un tiempo decidí vivir hasta el día que muera.

En este momento estoy volviendo de trabajar en Lima. Viajo mucho para colaborar en un proyecto que me llena el alma, un proyecto que elegí de manera consciente. Entonces sentada en el avión empiezo a pensar en mi familia, deseando que los minutos pasen rápido para volver a verlos a pesar de que hace tan sólo 2 días que me fui. Y pienso en mi último día en Buenos Aires antes de partir: cociné mucho, para dejarles un poquito de mí, para transmitirles cuánto los amo. Cociné y no lo hice sola: mi hija menor me ayudó a preparar galletitas especiales que les gustaran a todos y que todos pudieran comer.

El concepto de que “todos puedan comer algo” es nuevo en casa. Surgió cuando mi marido recibió la noticia de que tiene colesterol alto. Entonces tuvimos que despedirnos de la manteca, la crema, los quesos habitués de mi cocina diaria, para buscar alternativas ricas y que pudieran comer todos. Cambiamos. Otro cambio.


Y así inventamos estas deliciosas galletitas de banana, avena y almendras. Dividí la mezcla y a una parte también le sume chips de chocolate así mis hijos no me hacían un piquete. Les comparto la receta:

Ingredientes (salen 20 galletitas aproximadamente)
1 banana bien madura
¾ taza de azúcar
1 taza de harina 0000
1 cdta de bicarbonato de sodio
1 taza de avena
½ pocillo de aceite de maíz
1 cdta de esencia de vainilla
¼ taza de almendras picadas en trozos grandes

Procedimiento:
Precalentar el horno a 180°C.

En un bowl pisar la banana con un pisa puré hasta obtener una pasta homogénea. Agregar el azúcar y la esencia de vainilla y mezclar con cuchara de madera hasta integrar. Sumar el aceite de maíz y mezclar nuevamente.

Agregar la harina, el bicarbonato de sodio y la avena, mezclar. Incorporar las almendras picadas.
En una placa de horno distribuir 1 cucharada de mezcla por cada galletita dejando una distancia entre cada una para evitar que se peguen en la cocción.


Cocinar durante 15min o hasta que las galletitas estén doradas. Retirar del horno y dejar enfriar en una rejilla antes de servir.

Tips BeeMyChef:
Se le puede sumar a la mezcla chips de chocolate, ralladura de coco, nueces, semillas... ¡Usen su imaginación!

Esta receta es ideal para rescatar las bananas que ya están demasiado maduras o golpeadas para comer con la mano.


domingo, 6 de noviembre de 2016

Galletitas de canela bañadas



Acá estoy sentada al lado de mi hija, en la galería de mi casita nueva mirando el jardín. Lo disfruto mucho. Cada minuto que pasamos juntas. 

Este fin de semana Anita tuvo fiebre y me obligó a quedarnos en casa solas a pesar del hermoso día de verano que nos regaló noviembre. Me dediqué a ella sola, a jugar, a abrazarla, bañarla, conversar, consolarla, cantar. Mientras dormía, luego de uno de los episodios de fiebre, me quedé sentada a su lado, acariciándole la espalda y me puse a ver una película que me recomendaron pero que nunca había logrado encontrar el tiempo para ver: Happy. Terminé de verla y agradecí a la vida por lo feliz que me siento hoy, por sentir que encontré el equilibrio que tanto me costó encontrar, vivir cerca de la familia y amigos, vivir simple y liviano, andar en bicicleta, compartir más tiempo con mis hijos, volver a jugar. La mudanza nos regaló más tiempo juntos, la casa más pequeña nos acercó, el entorno verde nos llena de energía para enfrentar los problemas, para seguir construyendo.

Y Anita se despertó justo después de que terminara la película y quiso hacer galletitas. Y eso hicimos. Las dos. A la par. Felices.

Ingredientes:
(salen aproximadamente 30 galletitas)
180g de harina 0000
90g de azúcar
60g de manteca pomada
1 huevo
Extracto de vainilla
1 cdta de canela
100g de chocolate amargo picado
30g de crema de leche

Procedimiento:
Precalentar el horno a 200°C.

En un bowl mezclar el azúcar, la harina y la manteca. Añadir luego el huevo, la esencia de vainilla y la canela. Amasar hasta obtener una masa homogénea. Reservar en la heladera durante 1 hora envuelta en film.

Estirar la masa con un palo de amasar sobre la mesada enharinada (yo uso uno de mármol especial para masas con manteca ya que evita que se caliente y ablande a medida que amaso). 

Con un corta pastas cortar las galletitas y distribuirlas en una asadera sobre una plancha de silicona. Si no se cuenta con plancha de silicona, enmantecar y enharinar la asadera para que no se peguen.

Cocinar en el horno durante 15min o hasta que los bordes estén dorados.

Al sacarlas del horno, dejar enfriar sobre una rejilla.

Para el baño, calentar la crema en el microondas hasta el primer hervor. Agregar el chocolate picado y mezclar hasta que se derrita completamente. Tomar cada galletita y mojar la mitad en chocolate. Colocar las galletitas bañadas sobre una rejilla y dejar hasta que el chocolate se enfría y endurezca.


Tips BeeMyChef:
Estas galletitas son ideales para la tarde. Se pueden dejar sin baño de chocolate y rellenar con dulce de leche para hacer unos ricos alfajorcitos. Espolvorearlos con azúcar impalpable para darles un toque final.

Se puede reemplazar la canela y la vainilla por ralladura de limón y bañarlas con glacé (azúcar impalpable + jugo de limón).

¡Son muy fáciles de hacer y a los chicos les encantan!