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sábado, 8 de abril de 2017

Galletitas de banana, almendras y avena


La vida se presenta con cambios siempre. Por momentos son cambios más evidentes, quizás hasta más necesarios. Se presentan de repente, o quizás sean fruto de un proceso largo que internamente transitamos. ¿Será que estoy cumpliendo 40 años este año? ¿Quizás sea que la rutina me aburre? No sé muy bien, pero a pesar de haber encarado una mudanza en 2016 que implicó un cambio radical en nuestro estilo y ritmo de vida, terminé el año con ansias de seguir cambiando. El foco: conectar con lo que me llenaba el alma, encontrar proyectos y desafíos que me permitieran sentirme viva, elegir de manera consciente lo que quiero priorizando ante todo a mi familia. Entonces dejé la agencia de comunicación que ayudé a fundar hace 6 años y de la que fui socia. Y elegí seguir sola, con la libertad de sumarme a lo que me hiciera vibrar. Porque todos nos vamos a morir, esa es una certeza; hace un tiempo decidí vivir hasta el día que muera.

En este momento estoy volviendo de trabajar en Lima. Viajo mucho para colaborar en un proyecto que me llena el alma, un proyecto que elegí de manera consciente. Entonces sentada en el avión empiezo a pensar en mi familia, deseando que los minutos pasen rápido para volver a verlos a pesar de que hace tan sólo 2 días que me fui. Y pienso en mi último día en Buenos Aires antes de partir: cociné mucho, para dejarles un poquito de mí, para transmitirles cuánto los amo. Cociné y no lo hice sola: mi hija menor me ayudó a preparar galletitas especiales que les gustaran a todos y que todos pudieran comer.

El concepto de que “todos puedan comer algo” es nuevo en casa. Surgió cuando mi marido recibió la noticia de que tiene colesterol alto. Entonces tuvimos que despedirnos de la manteca, la crema, los quesos habitués de mi cocina diaria, para buscar alternativas ricas y que pudieran comer todos. Cambiamos. Otro cambio.


Y así inventamos estas deliciosas galletitas de banana, avena y almendras. Dividí la mezcla y a una parte también le sume chips de chocolate así mis hijos no me hacían un piquete. Les comparto la receta:

Ingredientes (salen 20 galletitas aproximadamente)
1 banana bien madura
¾ taza de azúcar
1 taza de harina 0000
1 cdta de bicarbonato de sodio
1 taza de avena
½ pocillo de aceite de maíz
1 cdta de esencia de vainilla
¼ taza de almendras picadas en trozos grandes

Procedimiento:
Precalentar el horno a 180°C.

En un bowl pisar la banana con un pisa puré hasta obtener una pasta homogénea. Agregar el azúcar y la esencia de vainilla y mezclar con cuchara de madera hasta integrar. Sumar el aceite de maíz y mezclar nuevamente.

Agregar la harina, el bicarbonato de sodio y la avena, mezclar. Incorporar las almendras picadas.
En una placa de horno distribuir 1 cucharada de mezcla por cada galletita dejando una distancia entre cada una para evitar que se peguen en la cocción.


Cocinar durante 15min o hasta que las galletitas estén doradas. Retirar del horno y dejar enfriar en una rejilla antes de servir.

Tips BeeMyChef:
Se le puede sumar a la mezcla chips de chocolate, ralladura de coco, nueces, semillas... ¡Usen su imaginación!

Esta receta es ideal para rescatar las bananas que ya están demasiado maduras o golpeadas para comer con la mano.


domingo, 6 de noviembre de 2016

Galletitas de canela bañadas



Acá estoy sentada al lado de mi hija, en la galería de mi casita nueva mirando el jardín. Lo disfruto mucho. Cada minuto que pasamos juntas. 

Este fin de semana Anita tuvo fiebre y me obligó a quedarnos en casa solas a pesar del hermoso día de verano que nos regaló noviembre. Me dediqué a ella sola, a jugar, a abrazarla, bañarla, conversar, consolarla, cantar. Mientras dormía, luego de uno de los episodios de fiebre, me quedé sentada a su lado, acariciándole la espalda y me puse a ver una película que me recomendaron pero que nunca había logrado encontrar el tiempo para ver: Happy. Terminé de verla y agradecí a la vida por lo feliz que me siento hoy, por sentir que encontré el equilibrio que tanto me costó encontrar, vivir cerca de la familia y amigos, vivir simple y liviano, andar en bicicleta, compartir más tiempo con mis hijos, volver a jugar. La mudanza nos regaló más tiempo juntos, la casa más pequeña nos acercó, el entorno verde nos llena de energía para enfrentar los problemas, para seguir construyendo.

Y Anita se despertó justo después de que terminara la película y quiso hacer galletitas. Y eso hicimos. Las dos. A la par. Felices.

Ingredientes:
(salen aproximadamente 30 galletitas)
180g de harina 0000
90g de azúcar
60g de manteca pomada
1 huevo
Extracto de vainilla
1 cdta de canela
100g de chocolate amargo picado
30g de crema de leche

Procedimiento:
Precalentar el horno a 200°C.

En un bowl mezclar el azúcar, la harina y la manteca. Añadir luego el huevo, la esencia de vainilla y la canela. Amasar hasta obtener una masa homogénea. Reservar en la heladera durante 1 hora envuelta en film.

Estirar la masa con un palo de amasar sobre la mesada enharinada (yo uso uno de mármol especial para masas con manteca ya que evita que se caliente y ablande a medida que amaso). 

Con un corta pastas cortar las galletitas y distribuirlas en una asadera sobre una plancha de silicona. Si no se cuenta con plancha de silicona, enmantecar y enharinar la asadera para que no se peguen.

Cocinar en el horno durante 15min o hasta que los bordes estén dorados.

Al sacarlas del horno, dejar enfriar sobre una rejilla.

Para el baño, calentar la crema en el microondas hasta el primer hervor. Agregar el chocolate picado y mezclar hasta que se derrita completamente. Tomar cada galletita y mojar la mitad en chocolate. Colocar las galletitas bañadas sobre una rejilla y dejar hasta que el chocolate se enfría y endurezca.


Tips BeeMyChef:
Estas galletitas son ideales para la tarde. Se pueden dejar sin baño de chocolate y rellenar con dulce de leche para hacer unos ricos alfajorcitos. Espolvorearlos con azúcar impalpable para darles un toque final.

Se puede reemplazar la canela y la vainilla por ralladura de limón y bañarlas con glacé (azúcar impalpable + jugo de limón).

¡Son muy fáciles de hacer y a los chicos les encantan!



domingo, 24 de julio de 2016

Torta invertida de peras


Es época de peras en Buenos Aires. Están espectaculares: jugosas, bien sabrosas. Así que es EL MOMENTO para disfrutarlas.

Hoy me desperté muy inspirada y con ganas de cocinar. Al bajar a la cocina, vi mi canasto de fruta lleno de peras maduras que no iba a poder comer antes de que se pusieran feas. Pensé, pensé, pensé... Miré mis libros de cocina buscando ideas hasta que en uno de Nigella había una torta invertida de ananá. ¡Bingo!

Nunca había hecho una torta invertida pero sabía que el desafío estaba en el caramelo y en el momento de desmoldarla. Exploré varias recetas y videos para aprender y luego armé mi propia aventura. Con ustedes, ¡mi primera torta invertida de peras! Salió riquísima. :)

Ingredientes
4 peras maduras peladas, sin semillas y cortadas en cuartos
Caramelo
1 taza de azúcar blanca
25g de manteca
Masa (modifiqué la mezcla básica de budín que hago siempre)
200gr de manteca pomada
1 1/3 taza de azúcar rubia
2 huevos
Esencia de vainilla
1 taza de leche
1/2 taza de queso crema
3 1/2 tazas de harina 0000
2 cdtas de canela molida
2 cdtas de polvo de hornear
1 pizca de sal

Procedimiento
Seleccionar un molde de metal para torta no demontable. Puede ser una tartera de bordes altos como la que yo elegí. Pre calentar el horno a 180°C.


Colocar el azúcar blanca en el molde de torta y calentar a fuego bajo sobre la hornalla moviendo el molde a medida que se va fundiendo el azúcar para formar el caramelo. Una vez que el caramelo haya tomado un tono y textura parejos, retirar del fuego e incorporar la manteca moviendo el molde para que se integre.

Distribuir las peras en círculos cubriendo el molde. Reservar.


En un bowl, batir con una cuchara de madera la manteca pomada junto con el azúcar rubia hasta obtener una mezcla cremosa y liviana. Agregar los huevos y mezclar hasta integrar.

En un recipiente pequeño incluir la leche, el queso crema y la esencia de vainilla. Batir hasta integrar con un batidor de alambre. Incorporar a la mezcla en el bowl anterior.

Tamizar la harina con la canela, el polvo de hornear y la sal. Sumar a la mezcla principal sin mezclar demasiado, lo justo para integrar los ingredientes.

Cubrir las peras con la mezcla de masa. Cocinar en horno a 180°C por 60 minutos. Chequear pinchando con un cuchillo en el centro, el punto de cocción: el cuchillo debería salir limpio.


Retirar del horno y desmoldar sobre un plato de torta. Servir fría acompañando el té o tibia con una bocha de helado de crema como postre.

Tips BeeMyChef
Tuve problemas al desmoldar la torta: se me pegó en el centro. El problema fue que la dejé enfriar en el molde antes de desmoldarla y el caramelo se enfrió. Deberían desmoldarla inmediatamente luego de sacarla del horno.

Se puede hacer torta invertida de muchas frutas: manzanas verdes, ananá en lata, duraznos en almíbar.





sábado, 20 de junio de 2015

¡Viva la pepa!


Las pepas son muy populares en Argentina. Se comen para acompañar las tardes con mate o café con leche. Son galletas dulces que se decoran en el centro con dulce de membrillo. Si bien son bastante simples, cada vez es más difícil encontrar pepas livianas y sabrosas. Lo más común cuando se compran, es que sean pesadas y secas.

En casa hace casi dos años que dejamos de comprar galletas en el supermercado. En su lugar comemos budines, muffins, y galletas caseras. Cuando no tengo ganas de cocinar, simplemente compro pan en la panadería, jamón y queso. Mucho más sano.

Hace un par de meses a Simón se le antojaron pepas y me pidió prepararlas. Buscando en mis libros de recetas encontré una de Dolli Irigoyen que me encantó. Ya la prepará varias veces y es infalible. Se las comparto para que se animen a prepararlas. ¡Estas sí que son pepas de verdad! ¡Que viva la pepa!

Ingredientes - salen 30 pepas aprox.
180gr de harina 0000
60gr de almidón de maíz
120gr de manteca pomada
120gr de azúcar impalpable
1 cdta. de polvo de hornear
2 yemas
1 cdta. de esencia de vainilla
200gr de dulce de membrillo

Procedimiento
Con una cuchara de madera, batir la manteca junto con el azúcar impalpable hasta obtener una mezcla cremosa. Agregar las yemas y la esencia de vainilla y mezclar nuevamente.

Tamizar la harina, el almidón de maíz y el polvo de hornear. Incorporar a la mezcla de manteca integrando suavemente con las manos. Amasar hasta obtener una masa lisa. Formar un bollo y envolver la masa con film. Dejar reposar en la heladera durante 30min.

Enmantecar una placa de horno. Precalentar el horno a 180°C.

Formar bolitas del tamaño de una nuez pequeña con la masa. Aplastar cada bolita levemente con el dedo y hacer un huequito en el centro (no muy profundo). Rellenar cada pepa con una cdta. de puré de dulce de membrillo. Colocar cada pepa sobre la placa de horno. Dejar espacio entre ellas ya que aumentarán levemente de tamaño.

Hornear durante 25min hasta que tengan un tono dorado. Dejar enfriar sobre una rejilla antes de servir.

Tips BeeMyChef
El dulce de membrillo se calienta muchísimo al cocinar la pepas. Esperar a que se enfríen para evitar quemarse al comerlas.

Se puede reemplazar la esencia de vainilla por ralladura de limón. Quedan muy ricas y frescas.

Si no tienen dulce de membrillo, se pueden rellenar con cualquier mermelada firme que tengan: ciruelas, duraznos, guayaba.



domingo, 1 de junio de 2014

Budín de dulce de leche granizado


El sabor que nunca puede faltar cuando pedimos helado en casa es el clásico argentino "dulce de leche granizado". Nadie puede resistirse a la dulzura del dulce de leche helado mezclado con pedacitos de chocolate amargo.

Cuando era chica, recuerdo que ir a tomar helado con mis padres era un programa imperdible. Cerca de casa había una heladería que se llamaba Cocô en una de las primeras galerías de negocios que años después invadirían el centro comercial de Las Lomas de San Isidro. Papá era amigo del dueño y cada vez que íbamos a tomar helado le contaba la misma historia: el señor estaba muy orgulloso de la calidad de su helado y la cantidad de huevos que le ponía al sambayón (gusto preferido de mi papá) por lo que siempre repetía su receta. Siempre admiré la capacidad de papá para mostrarse entusiasmado con cualquier relato, hasta el más repetitivo y monótono como los huevos del sambayón de este señor.

Pero si vamos a helados de dulce de leche granizado, mi preferido por lejos es el de la clásica heladería de Acassuso, Bambola, lugar obligado cada vez que íbamos a comer "calzone italiano" a la pizzería La Cibeles que quedaba al lado. Cierro los ojos y me puedo ver allí con mi familia sentados en los silloncitos marrón claro contra la pared junto a una decoración imposible de plantas de plástico. Si van, verán que sigue exactamente igual.

Esta tarde de otoño le rendí homenaje al dulce de leche granizado en este budín que no pueden dejar de probar.


Ingredientes
125gr de manteca pomada
3/4 tazas de azúcar
2 huevos
2 tazas de harina leudante
3/4 taza de leche
1 cda de queso crema
1 cda de dulce de leche repostero
1/2 cdta de esencia de vainilla
45gr de chocolate amargo picado

Procedimiento
Precalentar el horno a 180°C.

En un bowl, mezclar la manteca con el azúcar utilizando una cuchara de madera hasta obtener una mezcla cremosa. Agregar los huevos de a uno y mezclar hasta integrar.

En otro bowl, mezclar la leche con el queso crema, el dulce de leche y la esencia de vainilla utilizando un batidor de alambre pequeño hasta integrar por completo.

Incorporar la mezcla de leche, dulce de leche y queso a la mezcla de manteca, azúcar y huevos. Integrar con la cuchara de madera.

Agregar la harina leudante previamente tamizada junto con el chocolate picado, mezclando con cuchara de madera lo suficiente para integrar pero manteniendo una mezcla grumosa.

Volcar en un molde para budín previamente enmantecado y enharinado. 

Cocinar a 180°C durante 60min.

domingo, 4 de agosto de 2013

Leikaj: recuerdos de la Baba

   

La Baba y el Yeye fueron mis bisabuelos por parte de mi mamá, de familia judía. Del Yeye recuerdo los domingos en el living de la casa de mi abuela en Castelar, sentado en el sillón leyendo La Prensa. O en la cocina de su casa, llena de adornos de fundición de bronce que él mismo había hecho, jugando al dominó rodeados de aroma a rica comida. Además de los adornos, el jardín de mis bisabuelos estaba lleno de latas con plantas (mucha suculenta) que criaba la Baba.

La Baba era una mujer delgada y elegante. Siempre bien vestida, con su pelo largo gris atado en un rodete. Según cuentan, ella nunca fue a una peluquería. Como el Yeye, la Baba hablaba todo cruzado, una mezcla de yiddish y español, que la hacía muy cómica. Recuerdo sus caldos y sopas, recuerdo las comidas típicas judías que preparaba. Recuerdo su sonrisa... 

Siempre me intrigó mi "lado judío" y ahora que estoy cada vez más metida en el mundo culinario, descubrir la magia de su cocina, es quizás la forma más fácil y natural de entrar en contacto con mi historia. Ayer me desperté pensando en la torta Leikaj, típica torta de miel que, tal como me confirmó mamá por teléfono, era una de las especialidades de la Baba. Se trata de una torta seca y especiada que acompaña muy bien estas tardes de té de invierno. Exploré Internet hasta llegar a armar la receta que más me convenció. Se las comparto.

Ingredientes
Bowl 1:
200g. de miel líquida
60cc de aceite de maíz
50cc de café fuerte o té bien oscuro
1 manzana verde rallada















Bowl 2:
5 huevos
200g. de azúcar rubia















Bowl 3: 
450g. de harina 0000
2 cdtas. de polvo de hornear
1 cdta. de canela
1/4 cdta. de clavo de olor molido















200g. de nueces picadas
100g. de pasas de uva rubias













Procedimiento
Precalentar el horno a 160°C y enmantecar y enharinar un molde de budín inglés.

Mezclar la miel, el aceite de maíz, el café y la manzana rallado con una cuchara de madera. En otro bowl, tamizar la harina con el polvo de hornear y las especias. Reservar.


Batir los huevos y el azúcar rubia hasta lograr una consistencia espumosa y cremosa. Agregar la mezcla de miel al batido e integrar utilizando un batidor de alambre. Sumar la mezcla de harina y especias de a poco, integrando con el batidor de alambre. Una vez que la mezcla esté homogénea, sumar las nueces y las pasas. Integrar.


Colocar la mezcla en el molde de budín inglés y cocinar a 160°C durante 60min. o hasta que, al pinchar con un cuchillo en el centro del budín, el mismo salga limpio.



Tips BeeMyChef
El sabor del Leikaj es muy particular. No es demasiado dulce y es muy especiado. Recién sacado del horno, es super sabroso e intenso. 

Esta mañana comprobé que al calentar una rebanada de Leikaj y calentarla en la tostadora, su sabor se intensifica. También probé untar una rebanada caliente con un dulce casero de arándanos, y la combinación es IRRESISTIBLE.

No dejen de probarla. Yo ya la adopté como mi "primera costumbre judía". :)


lunes, 11 de febrero de 2013

Lemon pie de campo


Vine al campo con la balanza, la batidora y la espátula de goma, lista para descansar 10 días con mi familia y cocinar cosas ricas. ¡Nada me hizo suponer que no iba a contar con un palo de amasar! Habrase visto una cocina de campo sin palo de amasar... ¡impensado!

Descubrí tan imprevisible ausencia el segundo día de campo, cuando me dispuse a hacer una tarta de choclo para lo que amasé una masa casera con manteca. Claramente amasar con una botella de vino no fue lo ideal y terminé estirándola con los dedos en el molde. La tarta salió exquisita pero yo no estaba feliz con el grosor de la masa. A mí me gusta la masa finita.

El campo es ideal para encarar ese tipo de misiones para las que en casa mi marido se resistiría, por lo que al proponerle que fabricara un palo de amasar aceptó rápidamente. Junto con mi forzudo cuñado, trabajaron horas hasta que lograron un palo de amasar perfecto fabricado con un caño de agua al que lijaron hasta quitarle toda la pintura exterior. Previo lavarlo meticulosamente, lo estrené.


La primera producción fueron dos tartas nuevas: una de acelgas de la huerta de un campo aledaño, otra de jamón, queso y ciboulette. De ellas no quedaron rastros, ni registro alguno.

La segunda producción fue un lemon pie que llevamos a la casa de unos amigos cordobeses que hornearon pizzas caseras en un horno de barro increíble.


Como no tenía los ingredientes para hacer el lemon pie que preparo siempre, improvisé con una lata de leche condensada que había traído de Buenos Aires para hacer algún flan. Por suerte salió riquísimo y todos los comensales quedaron muy contentos. Les comparto esta versión campestre:


Ingredientes

Masa:
250g. harina
100g. manteca
100g. azúcar
2 yema
2 cda. polvo Royal
4 cdas. leche
Ralladura de 1 limón

Relleno:
397gr. de leche condensada (1 lata)
125ml. de jugo de limón
3 yemas

Merengue:

4 claras
¼ tza. de azúcar
1 tza. de azúcar
½ tza. de agua
1 cda. de azúcar impalpable


Procedimiento

Masa:
Unir todos los ingredientes hasta obtener una masa suave y homogénea. Reservar envuelta en un film en la heladera por 30min.

Estirar la masa y cubrir con ella el fondo de una tartera desmontable de 25cm. de diámetro, enmantecada y enharinada. Pinchar el fondo y cocinar durante 10 minutos en horno medio (180°C). Reservar.

Relleno:
En un bowl, mezclar la leche condensada con el jugo de limón y las yemas de huevo.

Verter la mezcla en la tarta previamente cocida y llevar nuevamente al horno (180°C) durante 10 minutos más. Reservar.

Merengue:

En un bowl poner las 4 claras y ¼ tza. de azúcar. Reservar sin batir.

En una olla chica pero con boca amplia incluir 1 tza. de azúcar y el agua. Llevar a punto de ebullición sin revolver JAMÁS.

Una vez que hierve y se funde el azúcar, se comienzan a batir las claras a nieve.

El almíbar continuará elevando su temperatura una vez que pasa el punto de ebullición. En ese momento, mientras se continúan batiendo las claras, comienza el trabajo paciente del punto bolita. Para detectarlo se debe introducir las puntas de un tenedor en el almíbar y luego dejar gotear el mismo sobre el mármol o una superficie fría. El punto exacto estará cuando las gotitas de almíbar formen bolitas que no se deformen ni aplasten al tocar el mármol.

Una vez alcanzado el punto bolita, se debe introducir el almíbar en las claras batidas a nieve. Incorporarlo en forma de hilo cerca de las paletas para que el calor se distribuya de forma pareja. Se debe continuar batiendo hasta que el merengue esté a temperatura ambiente.

Al batido final, incorporar 1 cda. de azúcar impalpable para mantener el merengue más firme y protegerlo de la humedad ambiente.

Armado:
Cubrir la tarta con el merengue y llevar a la heladera hasta servir.



sábado, 26 de enero de 2013

Budín de chocolate y arándanos


"Es época de arándanos", me dijo el verdulero ofreciéndome una caja de medio kilo de estas tentadoras frutitas a un precio de ofertón. No lo dude un minuto y me hice del botín inmediatamente.

Escuché por ahí que los arándanos tienen muchísimas propiedades que los hacen súper saludables. Ahora, no sé si combinados con chocolate y manteca, no estaría neutralizando sus cualidades… pero bueno, “de algo hay que morir” dicen por ahí.

Entonces una tarde de verano, con más de 30°C de térmica, me puse a hornear este budín húmedo de chocolate con arándanos. Tomé como base una receta de mi amigo chef, Tato, y le sumé mi toque personal. Quedó irresistible.


Ingredientes
115gr. de queso crema
3 huevos
1 ½ taza de azúcar
115gr. de manteca
1 pizca de sal
1 ¼ taza de harina 0000
1 cdta. polvo de hornear
1 cdta. de esencia de vainilla
1/3 taza de cacao
1 taza de arándanos frescos

Procedimiento
Precalentar el horno a 160°C. Enmantecar y enharinar un molde de budín inglés.

Tamizar la harina, el polvo de hornear, la sal y el cacao.

En un bowl, batir la manteca a punto pomada y el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Incorporar los huevos de a uno y mezclar.

Incorporar el queso crema, la esencia de vainilla y los ingredientes secos previamente tamizados. Mezclar con cuchara de madera hasta obtener una mezcla levemente grumosa (no hay que mezclar muchísimo).


Agregar los arándanos e integrar con movimientos envolventes sin mezclar demasiado.

Volcar la mezcla en el molde y cocinar durante 1 hora o hasta que al pincharlo con un cuchillo, el filo salga limpio.

Tips BeeMyChef
A este budín se le pueden sumar chips de chocolate en lugar de arándanos para lograr un budín de chocolate para el infarto. Literal.

Si se sirve tibio, puede acompañarse con una bocha de helado de crema americana para lograr un postre pecaminoso.

Los arándanos pueden conservarse en el freezer para ser utilizados a medida que son necesarios. Quedan congelados como bolitas separadas por lo que es fácil manipularlos.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Cheesecake con frutos rojos


En mi familia siempre se hizo una receta de cheesecake que no es la tradicional americana pero que siempre cosechó adictos. La leyenda familiar decía que el cheesecake americano "era crudo y con gelatina"... y así me crié. Nunca quise ni probar ese cheesecake mentiroso, artificial, malo malo.

Nunca lo probé hasta que comenzamos a trabajar en la agencia con la marca CasanCrem de queso crema y allí comenzaron los experimentos junto con Tato, mi gran amigo chef, quien se encargó de desarrollar muchísimas recetas haciendo uso de este producto. Entre ellas este cheesecake con frutos rojos estilo americano ¡cocido y sin gelatina!

En cuanto tuve la posibilidad, se lo preparé a mi mamá y mi abuela (quizás el jurado más exigente) y, si bien cada una de ellas planteó sus preconceptos antes de probarlo, ambas sucumbieron ante su sabor y textura irresistibles.

Para la marca, desarrollamos un sitio especialmente dedicado a esta receta pero igualmente se las comparto a continuación. ¡A disfrutar!



Ingredientes

Base:
Galletitas dulces de vainilla: 225 grs.
Manteca: 150 grs.

Relleno:
Queso crema: 750 grs.
Huevos: 4 unidades
Azúcar: 220 grs.
Crema de leche: 150 cc.
Harina: 40 grs.
Esencia de vainilla: 1 cda.
Mermelada o coulis de frutos rojos:  200 grs.
Frutillas, frambuesas, etc: 300 grs.

Preparación
Precalentar horno a 160°C.

Poner el queso crema a temperatura ambiente en un bowl y batirlo.
Agregar los huevos de a uno y batir.
Agregar azúcar y seguir batiendo.

Agregar la esencia de vainilla y batir nuevamente.
Por último incorporar la harina tamizada, la crema de leche, batir y dejar reposar.

Para la base: procesar las galletitas y mezclar con la manteca. Integrar bien.
Cubrir el molde con las galletitas.

Volcar la mezcla sobre la base.
Tapar con papel aluminio y hornear por 1 hora y 15 minutos.
Apagar el fuego y dejar enfriar en el horno durante 1 hora.

Llevar a la heladera por 3 horas.
Cubrir con mermelada o coulis de frutos rojos.
Cubrir con frutos rojos.
Espolvorear azúcar impalpable antes de servir.

Tip BeeMyChef:
Para hacer un coulis rápido, poner 200gr de frambuesas o moras con 60gr de azúcar y 40ml de agua en una ollita. Cocinar sobre fuego medio durante 20min. Retirar del fuego y licuar. Por último, colar la mezcla para quitarle las semillitas. Reservar en la heladera.

lunes, 22 de octubre de 2012

Carrot Cake




La torta de zanahorias es muy popular en EEUU pero acá en Buenos Aires no ha captado muchos adeptos todavía. La primera vez que la probé fue por mi amigo chef Tato quien la sirvió en su restaurante. Exquisita. Un sabor muy distinto para mi paladar porteño, pero mágico.

Hace unos días mi amiga Lore, autora del budín de banana, me dijo que tenía una receta de carrot cake muy buena para compartir conmigo. Me dejó deseando comerla desde el momento que colgué el teléfono. Como no soy de las personas más pacientes del planeta, no pude esperar a recibir su receta y me dediqué a explorar Internet en busca de la mejor manera de preparar Carrot Cake. Creo que la encontré. IMPRESIONANTE.


Ingredientes para la masa:
2 tazas de harina 000
2 cdtas de bicarbonato de sodio
1 cdta de sal
2 cdtas de canela
½ cdta de nuez moscada
1 ¼ taza de aceite de girasol
2 tazas de azúcar
4 huevos
3 tazas de zanahoria rallada fina
1 taza de nueces picadas
½ taza de pasas de uva rubias

Ingredientes para la cobertura:
225gr de queso crema
1 cda de miel
115gr de manteca pomada
2 tazas de azúcar impalpable
½ cdta de esencia de vainilla

Procedimiento:
Precalentar el horno a 180°C. Enmantecar y enharinar una budinera grande.
Tamizar la harina, el bicarbonato de sodio, la sal, la canela y la nuez moscada. Reservar en un bowl.


En otro bowl mezclar con batidor de alambre el azúcar con el aceite hasta que se unan. Luego agregar los huevos uno por uno, mezclando hasta integrar cada vez.


Agregar la mezcla de harina al bowl del azúcar y aceite. Mezclar con cuchara de madera en dos veces hasta integrar.

Agregar la zanahoria rallada, las pasas y las nueces picadas a la mezcla anterior. Mezclar con cuchara de madera.


Volcar la mezcla en la budinera y hornear durante 1 hora 15min o hasta que al pincharla con un cuchillo, el mismo salga limpio.

Para cobertura: batir el queso crema y la manteca en velocidad media hasta obtener una mezcla liviana y lisa. Incorporar la miel, la esencia de vainilla y el azúcar impalpable y mezclar. Reservar en la heladera al menos 30 min.

Para servir: el budín debe estar completamente frío para cubrirlo con la mezcla de queso crema. Se puede decorar con almendras o nueces.


Tips Bee My Chef:
Por lo que leí en muchos blogs, es clave que las zanahorias sean frescas y rallarlas a mano con un rallador fino.

El budín puede hacerse sin pasas o nueces si es que lo prefieren más sencillo.

Este budín es súper húmedo y puede servirse perfectamente de postre. Para esto, puede obviarse la cobertura y acompañarlo con helado de crema.

Puede utilizarse esta misma mezcla para hacer muffins. Rinde 24 muffins aproximadamente.

sábado, 13 de octubre de 2012

Cookies de chocolate, almendras y avena


Debo admitir que me copé con la avena y las cookies. A los chicos les encantan y me parece una excelente manera de que coman cereales y frutos secos. Además la idea de "hornear galletitas" me parece mágica... me transporta a cuentos de la infancia, a la cocina de mi mamá...

Hoy quise probar con un cacao amargo que mi mamá me trae de Uruguay y que es muy sabroso. Tomé como base la receta de las galletas de avena y pasas, para crear una nueva versión que resultó irresistible y muy fácil de preparar.


Ingredientes
(para 30 galletitas aprox.)
115g de manteca pomada
125g de azúcar
1 huevo
1/2 cdta de esencia de vainilla
95g de harina 0000
1/2 cdta de bicarbonato de sodio
2 cdas. de cacao en polvo
1/2 cdta de sal
120g de avena
1/4 taza de almendras picadas

Procedimiento
En un bowl, mezclar la manteca pomada junto con el azúcar usando una cuchara de madera. Agregar el huevo y la esencia de vainilla y mezclar con un batidor de alambre hasta integrar.

En un segundo bowl tamizar la harina, el bicarbonato de sodio, el cacao en polvo y la sal. Incorporar en dos veces a la mezcla de manteca utilizando la cuchara de madera.

Agregar la avena y las almendras. Mezclar con la cuchara de madera hasta integrar.

Con una cuchara de té tomar porciones de la masa y distribuirlas en una placa de galletitas enmantecada o sobre una plancha de silicona.

Reservar la plancha en la heladera por 20 min. Si sobró mezcla guardarla en el bowl dentro de la heladera también.

Cocinar en horno precalentado a 180°C de 15min.

Antes de quitarlas de la placa, esperar 5 min y luego colocarlas sobre una rejilla para que enfríen.


Tip Bee My Chef
Una forma práctica para lograr galletitas prolijas y circulares es formar tubos con la mezcla colocando parte de ella sobre un film de cocina. Una vez que se reparte la mezcla, se envuelve con el film formando un tubo haciéndolo rodar por el mármol. Salen 2 tubos con esta cantidad. Se enfrían en la heladera y luego se cortan rodajas que se distribuyen en la placa de horno y se cocinan. Quedan lindísimas (¡como en la foto!)



jueves, 11 de octubre de 2012

Muffins de Dulce de Leche y Avena


Hoy es el Día del Dulce de Leche y, como el año pasado, me sumé a la propuesta con una nueva receta que experimenté el fin de semana: unos exquisitos muffins de dulce de leche y avena. Vale la pena intentarlo.

Varias blogueras se sumaron a este homenaje compartiendo deliciosas e irresistibles recetas. Pueden encontrar todas sus creaciones en el Blog del Día Mundial del Dulce de Leche.


Ingredientes - para 18 muffins
Crumble:

¾ taza de harina 0000
¼ taza de avena arrollada
¼ taza de nueces picadas
½ taza de azúcar negra
½ cdta de sal
100g de manteca derretida

Mezcla:
100g de avena arrollada
200g de harina 0000
½ cdta de bicarbonato de sodio
½ cdta de sal
200g de Manteca
70g de azúcar
240g de queso crema
120g de dulce de leche
2 huevos batidos

Procedimiento

Precalentar el horno a 180°C. 

Preparar el crumble primero. Con un tenedor mezclar la harina, la avena, el azúcar y la sal en un bowl. Incorporar la manteca derretida e integrar. Dividir la mezcla en tres porciones dándoles una forma plana y ponerlos en el freezer durante 10min.

Para la mezcla de muffins, combinar la avena, la harina, el bicarbonate de sodio y la sal. Reservar.

Derretir la manteca en una olla pequeña. Quitar del fuego e incorporar el azúcar. Sumar el queso crema y el dulce de leche. Por último agregar los huevos batidos y mezclar.

Incorporar esta mezcla a los ingredientes secos y mezclar hasta que se integren. No hay que mezclar demasiado sólo lo justo para que los ingredientes se unan.

Volcar la mezcla de muffins en los moldes llenándolos a ¾. Retirar el crumble del freezer y romper trozos para espolvorearlos encima de cada uno.
Cocinar durante 25 a 30min. Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla antes de servir.


Tip Bee My Chef: 
Los muffins tienen una consistencia esponjosa pero no son tan dulces por lo que se puede untar dulce de leche fresco para comerlos. ¡A disfrutar!

domingo, 9 de septiembre de 2012

Galletitas de Café y Chocolate para el Buenos Aires Cookie Club


 Juliana, del blog Horneando Algo, y Kelly, del blog Live, Cook and Eat Abroad, tuvieron la iniciativa de organizar el primer encuentro del Buenos Aires Cookie Club. La consigna para el encuentro era hornear galletitas para compartirlas entre los participantes junto con su receta. Más allá de probar galletitas exquisitas, tuve la oportunidad de compartir una tarde con personas de diferentes lugares de Buenos Aires y del mundo. No dejo de sorprenderme del poder de las redes sociales y la capacidad que tenemos hoy de relacionarnos y conocer gente nueva todos los días. Me encanta.


Trajimos una gran variedad de galletitas entre todos: Cookies de maracuyá, Bollitos, Masitas sableé, Cookies de quinoa, Pepas de dulce de batata, Masitas spritz de vainilla y lavanda, Brownies de chocolate amargo con trozos de Chocolate Blanco, Medialunitas de nuez, Galletitas de azúcar con glacé, Galletitas de masa sableé cubiertas con chocolate, y las que preparé yo con café y chocolate. No, ¡ni una salada!


Este primer encuentro fue un ensayo del "mega evento" que prometieron las organizadoras para la víspera de navidad cuando el gran desafío será llevar nuevas y ricas propuestas de galletitas navideñas... entre las sugerencias para el evento, hubo la de disfrazarnos a tono para la ocasión. ¡No sé si llegaremos tan lejos!


Para este primer encuentro tenía ganas de hacer una receta nueva. Experimentar un poco. Quería hacer algo con café y chocolate, y gracias nuevamente a la magia de Internet pude descubrir un montón de alternativas. Me quedé con la receta de Espresso and Chocolate Shortcakes del blog Smitten Kitchen, uno de mis favoritos. Salieron IMPRESIONANTES. Les comparto la receta para que la prueben. Pronto voy a experimentar con algunas de las recetas de las galletitas que probé en el Cookie Club y se las compartiré.


Ingredientes para hacer 40 galletitas:
1 cda. de café instantáneo
1 cda. de agua hirviendo
225gr. de manteca pomada
2/3 taza de azúcar impalpable
½ cdta. de extracto de vainilla
2 tazas de harina 000
115gr. de chocolate semi amargo picado


Procedimiento:
Disolver el café instantáneo en el agua hirviendo y reservar para que se enfríe a temperatura ambiente.

Batir la manteca con el azúcar impalpable a velocidad media durante 3min aproximadamente, hasta que la mezcla quede suave y pareja. Incorporar batiendo la vainilla y el café.
Bajar la velocidad de la batidora al mínimo y agregar la harina, mezclando hasta que se integre. No se debe trabajar mucho la masa una vez que se incorpora la harina.


Con una espátula de goma incorporar el chocolate en movimientos envolventes.

Poner la mezcla utilizando una espátula dentro de una bolsa zipploc. Colocar la bolsa sobre una superficie plana y estirar hasta obtener una masa de 23 x 25cm y medio centímetro. Si la bolsa es más pequeña, dividir la cantidad de masa para poder respetar el espesor sugerido. A medida que se amasa con el palo de amasar, se debe ir despegando el plástico de la masa para evitar que se formen arrugas. Una vez que se logran las dimensiones deseadas, cerrar la bolsa quitando todo el aire posible y dejar reposar en la heladera por 2 horas y hasta 2 días.


Calentar el horno a 160°C. Cubrir una placa con una lámina de silicona para hornear.

Poner la masa ya firme sobre una tabla de corte y cortar cuadrados utilizando un cuchillo afilado y una regla como guía para que queden parejas. Colocar los cuadrados en la placa y pinchar con un tenedor suavemente hasta que las puntas del mismo toquen la placa.

Cocinar durante 18 a 20min rotando la placa para obtener una cocción pareja. Las galletitas no deberían dorarse mucho. Retirar las galletitas del horno y distribuirlas sobre una rejilla de metal para que se enfríen y queden crocantes.

Espolvorear azúcar impalpable sobre las galletitas cuando estén aún calientes. Servir cuando se hayan enfriado a temperatura ambiente.

Tips Bee My Chef
Algo que aprendí hoy en el Cookie Club es que podría haber amasado la masa en forma de cilindro cubierto con film en lugar de usar la bolsa. Así, se enfría el cilindro y luego se cortan rodajas parejitas.

La primera tanda de galletitas las hice con el chocolate picado en tamaño de chips pero en la segunda lo piqué con la moulinex y quedó mucho mejor, más fácil de cortar.

Es mejor hacer la masa de un día para el otro así logramos una placa rígida y fácil de cortar.

sábado, 4 de agosto de 2012

Budín de limón


Si los días grises y fríos de invierno invitan a comer todo el día, cuando se combinan con los Juegos Olímpicos pueden ser realmente devastadores. Hoy fue uno de esos días en los que "practicamos todo tipo de deportes desde el sillón" y para lo único que nos levantamos fue para trasladarnos a la mesa a tomar el té mientras mirábamos a las Leonas ganar contra Alemania, seguido del partido de básquet en el que Argentina le ganó a Nigeria.

Pero el té no estuvo para nada improvisado, obviamente. Mi hermana trajo unos sandwichitos riquísimos y yo horneé las galletitas de avena y pasas (me volví adicta) y este budín de limón que resultó irresistible. Por suerte mañana al mediodía retomo hockey (o algo parecido... luego de ver a las Leonas creo que juego a las bochas), así muevo el esqueleto un poco...


Ingredientes
150gr de manteca pomada
2 tazas de azúcar
3 huevos
1/4 taza de jugo de limón
Ralladura de un limón
1/2 taza de crema de leche
2 tazas de harina 0000
1/2 cdta de bicarbonato de sodio
1/2 cdta de sal
1/2 polvo de hornear

Cobertura:
4 cdas de azúcar impalpable
1/2 cda de jugo de limón

Procedimiento
Precalentar el horno a 180°C.
Enmantecar y enharinar un molde de budín inglés.

En un bowl tamizar la harina junto con el bicarbonato de sodio, la sal y el polvo de hornear. Reservar.

En otro bowl batir la manteca pomada con el azúcar hasta obtener una consistencia cremosa. Incorporar los huevos de a uno batiendo. Agregar el jugo de limón y la ralladura y mezclar con cuchara de madera.

Incorporar mezclando con cuchara de madera y de forma alternada la mezcla de harina y la crema de leche a la preparación. Mezclar poco, deben integrarse los ingredientes pero la consistencia será grumosa.

Cocinar durante 1 hora.


Cobertura: en una compotera mezclar el azúcar impalpable con el jugo de limón y mezclar con una cuchara hasta integrar. La consistencia debe ser espesa. Si llegara a quedar líquida, pueden agregar más azúcar a la preparación.

Cuando se retire del horno, desmoldar y colocar el budín sobre una rejilla. Distribuir la cobertura sobre el budín caliente y dejar que se enfríe antes de servir. Lograrán una escarcha azucarada sobre el budín que le da ¡mucha onda!